Hace algo más de un mes, el 5 de noviembre, arrancaba la penúltima campaña de VOX dedicada, en un enérgico además de claro mensaje, a limpiar el sur de Madrid de "políticos, traidores y criminales": Madrid Sur ¡En Pie!, la iniciativa que ha movilizado cada detalle al máximo, para visibilizar el abandono originado por las políticas tanto del PP como del PSOE en los años que llevan gobernando por diferentes puntos de la capital de España, tanto a nivel municipal como de barrios. Desde Aluche como punto de partida de la campaña, hasta Fuenlabrada, Alcorcón o Villaverde junto con otros municipios estratégicos del Sur de Madrid, como Leganés, Parla, o Getafe son los bastiones fuertes que gobernados por el bipartidismo de turno, padecen unos servicios públicos que colapsados, una inseguridad que no deja de crecer, una invasión respecto de la inmigración ilegal que está generando continuos problemas de inseguridad y una correspondiente merma de recursos que efectivamente no pueden ir a parar a los residentes o a las personas que sin serlo, tienen un paso productivo por cada localidad. Por no hablar de la pérdida de identidad que en pro del multiculturalismo y las proclamas globalistas, ha terminado por generar una crisis a nivel poblacional y de sustitución que cada vez queda más de manifiesto en la comunidad de Madrid.

El especial de Madrid Sur ¡En Pie! que tuvo lugar ayer miércoles 10 de diciembre en El Termómetro, programa que dirijo y presento de lunes a viernes entre las 13.00-14.55h en el grupo EDA, en la vertiente radiofónica -Informa Radio-, fue tan contundente como la presencia de sus protagonistas: José Antonio Fúster, portavoz nacional de VOX y presidente de VOX en Madrid hizo gala de sus comentarios irónicos al hilo de que ni se nos pase por la cabeza que el PP o el PSOE allá donde gobiernen, se planteen resolver ninguna de las necesidades que VOX se ha "empeñado" en denunciar contra viento y marea, y que los vecinos de cada barrio y municipio estén demandado, ni en seguridad, ni en educación, ni en infraestructuras, ni que decir tiene la vivienda, de la sanidad mejor ni hablamos, el buen aprovechamiento de los impuestos (que puesto que se cobran y a diferencia de otras ciudades mejor gestionadas, a precio de oro) para tener unos recursos dignos, o el deporte, que puede parecer cuestión menor pero no lo es cuando de lo que se trata es de exigir polideportivos o infraestructuras que garanticen una salud y un ocio más sanos y variados.

Isabel Pérez Moñino-Aranda, portavoz de VOX en la Asamblea de Madrid, recién llegada de Mérida (en plena campaña también para las próximas elecciones en Extremadura del 21 de diciembre), fue más a la parte práctica, a la de la calle, a la de hablar con las personas por la calle y sentir que cada vez más personas no sólo se dirigen a miembros de VOX como ella en tono cercano y a veces incluso de llamada de sos, sino que han pasado a ser conscientes del atropello social que se está produciendo sobre sus barrios y ciudades. Isabel no sólo mencionó que los intereses de la población han sido del todo abandonados por las diferentes políticas interesadas en lucrarse para su propio beneficio, sino que mencionó que hay personas que no disponen de capacidad ya no de costearse un seguro médico privado (la sanidad pública está completamente desbordada y descoordinada hasta para poder ofrecer pruebas que pueden ser vitales para la detección de una enfermedad grave a tiempo), por no hablar de adquirir un vehículo eléctrico para acceder a puntos clave de las llamadas ZBE que tanto ha demostrado VOX que lo que son es recaudatorias y en ningún caso preventivas o efectivas para solucionar cualquier tipo de contaminación existente.
La vivienda hubiera sido un tema sólo aparte para dedicar otro programa no sólo de una hora sino de varias, pero las palabras de Isabel en cuestión de advertir que es imposible para un joven hoy emanciparse ni a nivel de alquiler ni menos aún de propiedad. tuvo el apoyo de comentarios que a través de un extracto de la convocatoria de Aluche el 5 de noviembre del portavoz nacional de Vivienda del partido además de portavoz adjunto en el ayuntamiento, Carlos H. Quero, fueron más que suficientes para reflejar no sólo la precariedad existente en materia social en cuanto a creación de viviendas de protección oficial, sino que además los recursos existentes han ido a parar en muchos casos a perfiles apalabrado como pueda ser inmigración masiva, ilegal u otros colectivos que el actual ejecutivo tanto a nivel central como autonómico se han empeñado en complacer a base de prebendas tales como el principio básico de la vivienda. No es fácil llegar a decir sin el Sur de Madrid, Madrid no existiría, pero si es clave para hacer una llamada de atención sobre la dejadez, la degradación o el peligro que llevan años detectando en VOX a través de sus puestos informativos, de sus contactos a nivel de calle o de las afiliaciones recientes que pese a que muchos no quieran visibilizar, son tan reales como las palabras de José Antonio Fúster hacia Isabel Pérez Moñino "Isabel es Madrid Sur" y cuenta con el mejor equipo para rescatarlo y defenderlo de las fauces del bipartidismo corrupto.

Y aunque respaldados en todo momento por la presencia de la portavoz en la Asamblea, y el presidente del partido en Madrid, no podían faltar las palabras y los testimonios de quienes en el día a día viven y sufren las consecuencias de tan mala gestión. Porque no sólo es una cuestión de dignidad, libertad y prosperidad el hecho de que Beatriz López Roberts, en representación de su concejalía en Fuenlabrada, mencionara que hay puntos rojos (y no sólo por quienes gobiernan, como el caso del socialismo en la ciudad donde ella reside), sino que están rojos de calentamiento -que no global- social, civil, existencial, humanitaria. Las malas comunicaciones a nivel de transporte particular, porque afortunadamente hubo en su día un plan interurbano y de metro que surtió el sur de Madrid a medida que la población iba reclamando tales necesidades, pero hay otras cuestiones como las carreteras, que también en el caso de Juan Marcos Manrique "chiqui", concejal de Parla, no sólo son compartidas sino reclamadas hasta el punto de contabilizar para día los tiempos que se tardan en coche u otro vehículo para sarcasmo de unos y dolencia crónica de otros.











